20 ilustraciones de una mujer que espera cumplan todas sus fantasías

222
views

El cuerpo femenino escondido bajo una ligera o pesada capa de ropa es una de las más grandes tentaciones a las que se enfrenta un hombre enamorado. La posibilidad de conocer la apariencia física de la mujer amada resulta provocadora y quizá sea la mayor misión para la que un hombre embriagado de amor ha nacido. Por ello las palabras de la escritora Françoise Sagan son totalmente razonables y seductoras: «Un vestido carece totalmente de sentido, salvo el de inspirar a los hombres el deseo de quitártelo».

Por ello resulta inquietante ver imágenes de una mujer desnuda, sola, hermosa, tendida en el vacío de una habitación de color pastel a la espera de un cuerpo masculino (o femenino) que cumpla las fantasías que inundan su mente y lubrican su parte más íntima. Ella luce con una especie de urgencia en su gesto, un cuerpo cuyas llamas no se ven a simple vista pero que con toda seguridad existen ahí, consumiendo su cuerpo a cada minuto que pasa.

La ilustradora californiana Tingly Tongue nos enseña que mediante líneas sencillas y un relleno de monocromático la sensualidad es capaz de manifestarse en todo su bendito esplendor. No hacen falta detalles excesivos, sombras sugerentes ni fondos exuberantes para adivinar el deseo que consume a la mujer anónima que está lista para una sesión de intenso intercambio sexual con quien quiera acompañarla.

En la sensualidad vale más lo que se esconde, lo que queda a la imaginación, que aquello que se revela en poco tiempo, sin dejar un periodo previo a ese hallazgo. Por ello es que los dibujos casi minimalistas de Tingly Tongue resultan tan seductores: muchas de las ilustraciones carecen de un rostro para concentrarse únicamente en una parte en concreto de la anatomía femenina que hace que los hombres se pregunten: ¿a quién pertenece esa cintura, quién es la dueña de ese trasero firme y redondo? Quizá todos quieran formar parte de esa escena tan solitaria, tan nostálgica a pesar del color. Sin embargo, la mujer continúa sola y con un sentimiento de que la ausencia de sexo también puede conducir al vacío existencial.

Cada imagen parece haberse creado bajo los estatutos del respeto, el cuidado y el amor hacia la figura femenina. Tingly Tongue es una conocedora del cuerpo femenino y lo venera en cada detalle que ha creado del mismo: una pierna, un brazo, un rostro, cada seno es el de una diosa del siglo XXI. Sin embargo, la diosa está sola y aguardando a que alguien, mortal o inmortal, se presente en la escena para cumplir lo que pide a gritos:

Báñame un poco con ese líquido blanco tan tuyo y deja que escurra suavemente a mis espaldas hasta colarse en mi entrepierna. Después te pido que me sujetes con firmeza y me hagas el amor tan fuerte que me dejes sin respiración. 

Me coloco de tal manera que no tengas problema alguno en resbalar en mi interior y moverte a tu antojo mientras me llamas de las maneras que más te gusten. Después te pido explotar con todas tus fuerzas mientras disfrutas tocando este cuerpo tan simple y perfecto. Luego yo te montaré hasta hacerte llegar al clímax, te atraparé en este cuarto y te encadenaré a la cama con unas esposas invisibles hechas de nuestros orgasmos.

Sueño con que destroces mi ropa a tirones y mordidas y me obligues a ser tuya hasta quedar completamente desnuda. Sé que en ello no hay violencia sino urgencia; sé que es un imperativo consumir el deseo y apagar el fuego que incendia mi cuerpo y el tuyo. Deseo que mi sueño se convierta en tu rostro y en tu cuerpo.

En la tarde tranquila del domingo en que visto con pants y de manera cómoda, aguardaré tu llegada para que juntos hagamos poesía en la cama mediante tus embestidas y mis movimientos de cadera. Después todo acabará con una gran maldición de mi parte pidiendo clemencia ante el éxtasis al que me llevarás.

No soy sumisa ni inocente; mucho menos tengo nada de tonta. Si te animaras a venir aquí comprobarías que soy una bomba de tiempo hecha de besos, caricias y sudor.

Me quedaré en esta habitación virtual preparada para la llegada de un amante que sea capaz de entender las curvas delicadas de mi cuerpo. Mientras tanto dormiré o deshojaré la rosa que tengo entre mis manos… Esperando que no sea ella la única acompañante a la que esté destinada el resto de mi vida.


Sigue el trabajo de Tingly Tongue en su cuenta oficial de Instagram de la cual se han tomado las imágenes de este artículo.


Si esta serie de ilustraciones de mujeres independientes te
 ha gustado y has conectado con ella, entonces seguramente sabes 
a la perfección que en el amor y en el sexo hay una gran diferencia
 entre abrir el corazón y abrir las piernas. Las mujeres que no 
temen a nada son las que querrán explorar diversas vivencias y
 maneras de expresar su personalidad de manera atrevida. 
Para ellas existen los tatuajes en la entrepierna como una muestra 
clara de que su sexualidad es parte vital de su vida.

Comments

comments